Pequeña y agresiva con la vida, cafeínomana y algo de femme fatale.

No sé, tengo como la sensación de que es la única persona con la que podría hablar de ciertas cosas, con la que no me cansaría de verla cada mañana al despertar, y la conozco. La conozco. Sé cuantos lunares tiene en la cara, que se arregla el pelo cuando esta nerviosa, que la rutina le aburre a muerte, que cruza la pierna izquierda sobre la derecha. Bueno, yo creo que eso es estar enamorado, ¿no? By  La Tregua, Benedetti.